Mike Tyson sabe más de estrategia que tú
Escrito por Jorge Hernández
Tyson lo dijo muy claro:
Todo el mundo tiene un plan… hasta que le dan la primera hostia.
En tu negocio pasa lo mismo.
El lunes te sientas delante de la pantalla, un café al lado, Notion abierto…
Oye… Un calendario precioso:
Contenido 30 días. Funnel. Emails. Fechas de lanzamiento. Objetivos de facturación.
Te miras el plan y piensas: “esta vez sí”.
Llega el viernes…
El post no lo ve ni tu madre, los anuncios se comen el presupuesto, la lista abre menos que nunca…
Y tú entras en modo drama.
Paralizas todo.
Cambias estrategia.
O peor aún, te apuntas a otro curso.
Abres otro documento con “Nuevo Plan Final Definitivo v.15”.
Y vuelta a empezar…
Tu problema no es la primera hostia del mercado.
Tu problema es que diseñas estrategias para un mundo donde nunca te rompen la cara.
Llamas “estrategia” a montar castillos en el aire.
Mapas, frameworks, funnels de colores… siempre que nada falle.
Eso no es estrategia.
Eso es fantasía con buena maquetación.
La estrategia real duele porque empieza con la hostia, no con el primer PowerPoint.
Estrategia real es decidir de antemano qué coño haces cuando la vida te suelta otra hostia:
las métricas se hunden…
el lanzamiento se queda frío…
un cliente gordo se cae…
La IA no te dará la respuesta y eres tú quien tiene que pensarlo.
Y aquí viene la segunda hostia:
cuando dices “necesito más claridad antes de dar otro paso”, casi nunca es claridad.
Lo que estás pidiendo es garantía de no comerte más hostias.
Y aquí viene lo bueno, aunque duela un poco:
No pierdes por el golpe.
Pierdes por lo que te cuentas después del golpe.
No es la hostia, es tu reacción infantil ante ella.
Mientras sigas diseñando planes blindados a la realidad, cada golpe del mercado te va a mandar una semana a chupar la lona.
El tema es que el que aguanta de pie, aunque se lleve las hostias, te seguirá robando el cinturón haciendo la mitad de esfuerzo.
P.D. Mañana te cuento por qué el siguiente golpe dolerá más.
Todo el mundo tiene un plan… hasta que le dan la primera hostia.
En tu negocio pasa lo mismo.
El lunes te sientas delante de la pantalla, un café al lado, Notion abierto…
Oye… Un calendario precioso:
Contenido 30 días. Funnel. Emails. Fechas de lanzamiento. Objetivos de facturación.
Te miras el plan y piensas: “esta vez sí”.
Llega el viernes…
El post no lo ve ni tu madre, los anuncios se comen el presupuesto, la lista abre menos que nunca…
Y tú entras en modo drama.
Paralizas todo.
Cambias estrategia.
O peor aún, te apuntas a otro curso.
Abres otro documento con “Nuevo Plan Final Definitivo v.15”.
Y vuelta a empezar…
Tu problema no es la primera hostia del mercado.
Tu problema es que diseñas estrategias para un mundo donde nunca te rompen la cara.
Llamas “estrategia” a montar castillos en el aire.
Mapas, frameworks, funnels de colores… siempre que nada falle.
Eso no es estrategia.
Eso es fantasía con buena maquetación.
La estrategia real duele porque empieza con la hostia, no con el primer PowerPoint.
Estrategia real es decidir de antemano qué coño haces cuando la vida te suelta otra hostia:
las métricas se hunden…
el lanzamiento se queda frío…
un cliente gordo se cae…
La IA no te dará la respuesta y eres tú quien tiene que pensarlo.
Y aquí viene la segunda hostia:
cuando dices “necesito más claridad antes de dar otro paso”, casi nunca es claridad.
Lo que estás pidiendo es garantía de no comerte más hostias.
Y aquí viene lo bueno, aunque duela un poco:
No pierdes por el golpe.
Pierdes por lo que te cuentas después del golpe.
No es la hostia, es tu reacción infantil ante ella.
Mientras sigas diseñando planes blindados a la realidad, cada golpe del mercado te va a mandar una semana a chupar la lona.
El tema es que el que aguanta de pie, aunque se lleve las hostias, te seguirá robando el cinturón haciendo la mitad de esfuerzo.
P.D. Mañana te cuento por qué el siguiente golpe dolerá más.






